El transporte de mercancías por carretera está sufriendo una «reconversión muy cruel, dura y de larga duración», según destacó ayer el presidente de Guitrans, Ignacio Cepeda, quien indicó que desde que se inició la crisis han cerrado en Gipuzkoa más de 400 empresas, es decir el 16% del total.
Una sangría que también se traduce en puestos de trabajo, ya que en este año y medio se han perdido cerca de 2.000 empleos de un total de 12.000. Y es que el descenso de actividad ha sido muy importante, con una reducción de cargas del 32,5%.
Durante la presentación de la Asamblea de Guitrans, que tendrá lugar este sábado en Donostia, Cepeda pintó un panorama desolador, una situación que roza lo «catastrófico», dijo.
Incidió fundamentalmente en las dificultades que están encontrando las empresas para financiar el circulante, una situación que se ha agravado con el tiempo, debido a las condiciones y requisitos «abusivos» que se imponen. En este sentido, indicó que, según un informe del Consejo Superior de Cámaras, el 85,3% de las empresas que han solicitado financiación se han encontrado con problemas, cuatro puntos más que un año antes. «Esta falta de financiación está literalmente asfixiando a las empresas de transporte», subrayó. Por ello, reclamó a la Administración que garantice el acceso directo a la misma.
Apuntó que la situación es tan dramática que han solicitado al director de la Seguridad Social que prorrogue un año el aplazamiento del pago de las cuotas de la Seguridad Social, que culmina este mes.
Pero los problemas del sector del transporte no acaban ahí, ya que siguen reclamando que se regule la reducción de los plazos de pago por parte de los cargadores, lo que mejoraría la liquidez de las empresas. Proponen que se establezca una regulación análoga a la francesa, que obligue al pago de las facturas en un plazo de 30 días frente a los 90, 120 o incluso 180 días que se hace en la actualidad.
También consideran fundamental el impulso decidido de la Administración para mejorar la estructura y tamaño de las empresas propiciando las fusiones, cooperativas, etc. para mejorar su competitividad, sin olvidar la habilitación de ayudas para la reconversión de empesas, del tipo 3R de los años 80, para que el transporte pueda adecuarse a las necesidades futuras.
Asimismo, Guitrans sigue reclamando que se flexibilice la normativa social que regula los tiempos de trabajo, conducción y descanso. Otro aspecto que consideran prioritario es la revisión del baremo sancionador que se aplica en España con un carácter «abusivo, excesivo y desproporcionado».
La asociación de transportistas, que aglutina al 80% del transporte pesado de Gipuzkoa, afirma que es el sector más castigado por las administraciones y el más gravado fiscalmente, por lo que solicita que se equiparen las medidas que se regulan para el transporte con las del sector industrial, ya que se consideran claramente discriminados. Así, reiteran su oposición al peaje de la N-1 en Etxegarate.
Fuente: www.diariovasco.com
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